Si quieres ver el mundo arder, solo tienes que pararte en una esquina de la CDMX y gritar: "¡Una quesadilla de tinga sin queso, por favor!". En ese momento, un habitante del interior de la república sentirá un vacío en el alma y vendrá a explicarte la etimología de la palabra.

En Monchis no venimos a juzgar, venimos a comer. Pero hoy vamos a analizar este fenómeno que es, básicamente, el "Civil War" de nuestra cocina.

El argumento Chilango: "Es un contenedor, no una descripción" 🌮

Para los que vivimos en la capital, la quesadilla es una entidad. Es esa tortilla doblada que puede abrazar desde unos hongos con epazote hasta un chicharrón prensado bien grasosito.

El argumento del resto del país: "Está en el nombre, genio" 🥛🐮

Para el resto de los mexicanos (y el sentido común lingüístico), una quesadilla sin queso es... un taco doblado. Punto.

¿Qué dice la RAE? (Para los que quieren ponerse técnicos) 📖

La Real Academia Española, en un intento de traer paz a nuestras tierras, ya aceptó que la quesadilla puede ser una "tortilla de maíz o de trigo doblada por la mitad y rellena de queso o de otros ingredientes".

Así que, técnicamente, los chilangos tenemos el respaldo legal, pero el resto del país tiene la razón moral.

El veredicto Monchis 🍴

Al final del día, lo importante no es cómo se llama, sino que la tortilla sea de masa fresca, la salsa pique lo justo y el relleno esté para chuparse los dedos.

Ya sea que la pidas con su quesito Oaxaca bien derretido o prefieras sentir el sabor puro del guiso en una quesadilla de flor de calabaza "limpia", en nuestro mapa vas a encontrar los mejores puestos para poner a prueba esta teoría.

Y tú, ¿de qué bando eres? ¿Queso obligatorio o libertad de relleno? ¡Dinos tu opinión (con respeto, que tenemos hambre) en los comentarios!